La percepción de la imagen corporal se define como el grado de exactitud con que la persona estima sus dimensiones corporales a partir de un constructo multidimensional comprendido por un componente perceptual, cognitivo-afectivo y conductual. La percepción que se tenga de la imagen corporal y el grado de satisfacción de la misma, influye para mantener, aumentar o perder peso. Además, la insatisfacción corporal puede conducir a estados emocionales negativos, como la depresión, lo que aumenta el riesgo de desarrollar trastornos alimentarios. La depresión y los trastornos alimentarios están interrelacionados de manera bidireccional. El objetivo de este estudio es evaluar la asociación entre la satisfacción de la imagen corporal con el índice de masa corporal y la depresión determinada por la escala PHQ-9 en estudiantes de Medicina. La percepción que se tenga de la imagen corporal y el grado de satisfacción de la misma, influye para mantener, aumentar o perder peso, por su relación sobre la práctica de conductas alimentarias que afectan la salud, principalmente en adolescentes. En general se ha encontrado que las mujeres tienden a internalizar un ideal de apariencia delgada, mientras que los hombres enfatizan un cuerpo mesomórfico, es decir, muscular La percepción errónea de la imagen corporal y la insatisfacción que ocasiona, pone en riesgo a las personas normales y con sobrepeso. Entre los individuos de peso normal que se perciben con sobrepeso, existe una asociación con los trastornos de la alimentación y las prácticas de control de peso no saludables. Por el contrario, las personas con sobrepeso y obesidad que subestiman su tamaño es probable que no intenten controlar su peso ni buscar atención médica y aumenten el riesgo de tener enfermedades metabólicas y crónico degenerativas. El desarrollo de la insatisfacción de la imagen corporal y las técnicas extremas de control de peso conducen a una preocupación poco saludable, ideas obsesivas y una percepción distorsionada de la imagen corporal. La insatisfacción corporal es más frecuente en mujeres en todos los rangos de peso en comparación con los hombres. Además, varía según la edad de las mujeres. Las mujeres mayores tienen percepciones más positivas y saludables de su imagen corporal. Por lo tanto, las niñas y las jóvenes son más susceptibles a presentar insatisfacción de su imagen corporal, lo cual puede desencadenar el desarrollo de trastornos alimentarios. Otros factores de riesgo que favorecen la insatisfacción de la imagen corporal son: tener una madre con una escolaridad más baja, adolescentes con grasa abdominal excesiva, autopercepción negativa del estado nutricional y presencia de interferencia del cuerpo en actividades físicas diarias, y tener expectativas poco realistas de la imagen corporal.

4.1.jpeg

La insatisfacción de la imagen corporal puede ser una de las tensiones que conducen a estados emocionales negativos, como la depresión. La depresión es un trastorno mental caracterizado por tristeza, pérdida de interés en las actividades y la incapacidad para experimentar placer. Además de los síntomas centrales, de acuerdo al DSM-IV y DSM-V, se necesitan para el diagnóstico de depresión mayor, cuatro síntomas más, entre ellos, la alteración en el apetito y el peso, insomnio o hipersomnia, fatiga o falta de energía, agitación o enlentecimientos psicomotriz, sentimientos de inutilidad o de culpa inapropiada, problemas para pensar, concentrarse o decidir y pensamientos acerca de morir, ideación o intentos suicidas . La depresión está dentro de las principales enfermedades mentales en México y ocurre en 3.3 por ciento de la población. Afecta más a las mujeres (4,5%) que a los varones (2%) en una proporción de cuando menos 2 a 1. Además se mantiene desde 2005 como la cuarta causa de discapacidad en el país. En la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica en México, se observó que la depresión mayor presenta un primer auge alrededor de los 17 años, otro segundo pico alrededor de los 32 años y finalmente a los 60 años. De acuerdo a estos resultados, se reportó que en los adolescentes mexicanos la depresión se presenta en el 12.9 por ciento, principalmente en mujeres.
Las alteraciones en el peso y la satisfacción corporal representan en la actualidad un problema importante de salud pública. Dado que la autopercepción de la composición corporal influye para mantener, aumentar o perder peso, es indispensable aplicar instrumentos de medición acerca de la percepción de la imagen corporal y su relación con la composición real. Uno de los grupos de población vulnerable a los problemas de obesidad, sobrepeso y trastornos de la conducta alimentaria, es el de los jóvenes universitarios, debido a que presentan factores de riesgo como el incremento en las necesidades energéticas por su edad, el gusto por el consumo de alimentos ricos en grasa y azúcar, la disminución de la realización de actividad física y los cambios emocionales. Además, el contexto escolar en que permanecen los estudiantes de medicina puede dificultar la adopción y el mantenimiento de hábitos saludables .

4.2.jpeg

Así mismo, es importante identificar a los estudiantes con síntomas de depresión debido al mayor riesgo que presentan para desarrollar trastornos de la conducta alimentaria y otros trastornos psiquiátricos en comparación con aquellos estudiantes sin síntomas depresivos, punto clave para la prevención de enfermedades psiquiátricas y la adecuada intervención en este grupo de población. El usar el IMC como indicador de composición antropométrica representa un primer paso para determinar el grado de sobrepeso, además de que es fácil de medir y reproducir. Al dar a conocer a los alumnos sus valores de IMC se favorecerá un control y monitorización de su peso y composición corporal durante los años que cursen la carrera de Medicina y posterior a su egreso, logrando contribuir a la implementación de hábitos saludables en su vida. Los datos obtenidos de los estudiantes de Medicina indican una clara asociación entre la depresión, el IMC y la presencia de insatisfacción corporal. Si bien la percepción de la imagen corporal es un fenómeno multidimensional, está determinada en gran medida por las experiencias y creencias sociales. Mientras que el enfoque en las mujeres es ser delgadas, el de los hombres es estar moderadamente musculosos. La búsqueda de estos modelos hace que los alumnos de este estudio presenten alteraciones en la percepción y satisfacción corporal, las mujeres tienden a sobreestimar su imagen corporal y a sentirse insatisfechas a pesar de mantener un peso corporal normal, y los hombres a subestimar sus dimensiones y a estar satisfechos con su imagen corporal a pesar de presentar sobrepeso y obesidad. No es sorprendente que la insatisfacción corporal sea particularmente prevalente en personas que tienen sobrepeso u obesidad, quienes no cumplen con los ideales corporales de la sociedad y presentan complicaciones en su salud debido a su peso. Además estas mismas circunstancias favorecen la presencia de síntomas depresivos, ocasionando una percepción aun más negativa de su imagen corporal y una mayor dificultad para realizar conductas de autocuidado, ocasionando a su vez una mayor insatisfacción y probablemente un aumento en el peso corporal. Sin embargo, parece que no todas las personas con sobrepeso y obesidad son igualmente vulnerables a este problema, y sería importante determinar los factores que se relacionan en estos casos, con el objetivo de favorecer la búsqueda de tratamiento y la atención médica.

4.3.jpeg

Este estudio busca que los estudiantes de Medicina tengan una mejor salud física y mental, con lo cual se espera que tengan no sólo beneficios en su desempeño académico, sino en el manejo preventivo y terapéutico con los pacientes, permitiendo una correcta orientación de hábitos saludables. Por lo tanto, es indispensable investigar mediante estudios de diseños longitudinales, prospectivos y retrospectivos, los factores de riesgo que se relacionan con la alteraciones en el peso y la depresión, la relación entre el sexo masculino y la imagen corporal y la eficacia de intervenciones especificas para reducir los síntomas depresivos y los problemas de peso en este grupo poblacional. Es necesario el diseño y planeación de una intervención educativa que promueva el desarrollo de conductas saludables que permitan disminuir el riesgo de padecer trastornos de la alimentación, trastornos afectivos, sobrepeso y obesidad en los estudiantes universitarios. De este modo la Facultad de Medicina estará brindando una formación integral a sus alumnos. Los datos obtenidos de los estudiantes de Medicina indican una clara asociación entre la depresión, el IMC y la presencia de insatisfacción corporal. Es importante continuar con las investigaciones de los factores de riesgo que se relacionan con las alteraciones en el peso y la depresión, así como de la relación entre el sexo masculino y la imagen corporal y de la eficacia de intervenciones especificas para reducir los síntomas depresivos y los problemas de peso en este grupo poblacional. El estudio sienta las bases para el diseño y planeación de un programa que promueva el desarrollo de conductas saludables que permitan disminuir el riesgo de padecer trastornos de la alimentación, trastornos afectivos, sobrepeso y obesidad en los estudiantes universitarios.